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Colémbolos

Generalidades.

Los colémbolos representan el mayor orden de los insectos primitivos. Existen más de 6.000 especies a escala mundial, de las cuales unas 2.000 habitan en Centroeuropa. Se trata de unos animales muy pequeños (alrededor de O,2-10 mm, normalmente de 1-2 mm) y casi siempre desprovistos de alas (ápteros), que se reconocen por su característico órgano ventral saltador o fúrcula. Gracias a la fúrcula estos pequeños insectos pueden dar saltos considerables, de ahí el nombre de saltarines. Su cuerpo es alargado-cilíndrico o corpulento redondo. Suelen ser de color blanco, gris-pardo e incluso verde, aunque a veces también son incoloros. Los saltarines han conquistado casi todos los biotopos; aunque la mayoría de las especies habita en lugares húmedos como las capas profundas de mantillo, suelos con mucho agua, márgenes de estanques, madera podrida, etc. Estos insectos primitivos son ametabolos, esto es, que no experimentan una metamorfosis: las crías son adultos en miniatura, alcanzando el tamaño adulto tras 6 u 8 mudas. Se alimentan de material vegetal, bacterias, hongos, polen y sustancias orgánicas en proceso de descomposición. Bajo condiciones favorables en un litro de humus se encuentran hasta 2.000 individuos, hasta 100.000 en un metro cuadrado. Debido al elevado número de especies existente, aún queda mucho por probar y descubrir en tanto que “alimento vivo”. Los saltarines constituyen un importante alimento vivo para animales de terrario muy pequeños, pero también para algunos peces de acuario. A menudo son vitales para las crías de dendrobates y de los camaleones terrestres. Probablemente la especie criada con mayor frecuencia sea Folsomia fundida, de color blanco y con un tamaño de hasta 3 mm.

Colémbolos - Folsomia fundida
Colémbolos – Folsomia fundida

Se la encuentra a menudo en los tiestos de las plantas de  interior, donde se puede capturar un primer grupo de cría con ayuda de un pedazo de patata colocado sobre la tierra: los insectos se sitúan bajo la patata y se pueden traspasar fácilmente al contenedor de cria. Otra posibilidad consiste en sumergir la maceta en agua y pescar después los saltarines que floten en la superficie. Debido a su diminuto tamaño resultan adecuados para Dendrobates y demás ranas de pequeño tamaño, gecos (Tropioccolotes spp., Sphaerodactylus spp.), camaleones terrestres (p. ej. Brookesía minima), pero también para alimentar a su minúscula descendencia. También son aceptados por las ninfas pequeñas de las mantis.

El contenedor de cria.

La cría puede hacerse de varias maneras. Los botes de plástico pequeños y herméticos con un volumen superior a 0,5 litros son muy útiles. Simplemente se llenan con pedazos de turba, que siempre ha de mantenerse ligeramente húmeda. También pueden emplearse otros sustratos como pladur, placas de xaxim, trozos de corteza, virutas, la llamada tierra de coco y similares.

Cultivo.

Sobre el sustrato elegido se coloca un número no demasiado reducido de saltarines y se esparce un poco de alimento. Una o dos veces por semana se controlan todos los botes, asegurándose así un suministro suficiente de aire puro y al mismo tiempo se puede echar más alimento si fuera necesario. No es preciso retirar los restos de comida aunque estén enmohecidos. Sin embargo, por norma, sólo se les debería dar la cantidad de comida que vayan a consumir hasta el siguiente control. El grado de humedad del sustrato también ha de controlarse regularmente, humedeciéndolo ligeramente cuando sea necesario. Pueden alimentarse con escamas para peces de acuario, copos de soja, levadura de cerveza, champiñones frescos o secos y alimentos parecidos, que simplemente se esparcen sobre el substrato. Como no se puede retirar una porción de saltarines a diario, sino por lo general sólo una vez a la semana, siempre debe haber varios recipientes de cría, que normalmente deben renovarse cada 4 – 6 meses (ya que para entonces el grupo original de reproductores habrá perecido). La temperatura ideal de cría depende de la especie en cuestión. Folsomia Candida se desarrolla mejor con temperaturas de 10 a 18°C, en cambio el llamado gran saltarín tropical prefiere de 15-23°C.

Cultivo de Folsomia fundida
Cultivo de Folsomia fundida

Manejo.

Después de unas 8-10 semanas se puede comenzar a sacar saltarines del recipiente de cría. Para ello simplemente se sacuden con cuidado los saltarines fuera del recipiente. Si el sustrato es muy fino se puede filtrar todo él con un cedazo que retenga el substrato. Por este motivo resultan idóneos los sustratos sólidos con forma de placa, por ejemplo pedazos de turba.

Manejo colémbolos

Otra posibilidad: La cría en urnas de cristal

Generalidades.

Una forma totalmente diferente de criar saltarines es en grandes urnas de cristal (SCHÄFER, 1998). Las ventajas de este método son el ahorro de tiempo y la casi automatización de su extracción. Con este método de cría sólo se destinan a alimento vivo los insectos excedentes.

Criadero de colémbolos
Criadero de colémbolos

El contenedor de cría.

Es una gran urna de cristal construida por nosotros mismos. Es parecida a un terrario, pero sin orificios de ventilación y con una única puerta corredera que cierra hermeticainente. El tamaño mínimo es 30 x 40 x 60 cm, las urnas de tamaño inferior no compensan el esfuerzo invertido. Emplearemos cristal de 4 mm de grueso. En el interior de las paredes laterales de la urna de cristal se fijan horizontalmente unas estrechas tiras de .cristal de 2 cm de ancho separadas 8 cm unas de otras. La primera tira se coloca a 8 cm del fondo. En el criätfll del fondo se ha practicar un orificio de unos 27 mm de diámetro lo más cerca posible de su borde anterior, que hará las veces de desagüe y que se cierra con un tapón. |El tapón permanece puesto hasta que el criadero hava alcanzado su máxima producción! Por debajo del orificio practicado se pega una tapa roscada en la que se ha practicado un orificio de igual diámetro. En esta tapa se enrosca el recipiente correspondiente, de plástico o de cristal, que nos servirá para recolectar los colémbolos.

Detrás del mencionado orificio se pega un cristal que esté ligeramente en diagonal para que los saltarines vayan cayendo hacía el “desagüe”. En los bordes interiores de los cristales del fondo y de la tapa se pega una tira de cristal de 39,2 x 5 cm. Sobre estos cristales se pega un perfil en H de igual grosor que el cristal. La urna quedará cerrada introduciendo un cristal entre ambos perfiles. Sobre el cristal del fondo y las tiras pegadas en las paredes laterales se colocan ahora unas bandejas de plástico o de cristal de 29,5 x 35 x 5 cm .Acto seguido se llenan las bandejas con una capa de 4 cm de grosor de sustrato ligeramente húmedo. El sustrato más indicado es la viruta de madera o bien pedazos de corteza de tamaño medio.

Cultivo.

En cada bandeja se deposita un grupo reproductor. Una vez a la semana los saltarines se alimentan con escamas para peces de acuario. En cuanto comienzan a reproducirse abandonan los recipientes desplazándose por toda la urna de cristal, sobre todo hacia abajo.

Manejo.

Pasadas unas 8 semanas se retira el tapon del desagüe, y los saltarines empezarán a caer al recipiente, en cuyo fondo habremos colocado un pedazo de algodón. Éste debe mantenerse ligeramente húmedo para que no mueran deshidratados. Para ofrecer los saltairines como alimento se vierten directamente del recipiente al terrario. La urna de cristal puede montarse en un sotano cálido en que la temperatura oscile entre 15-20 ºC. Segun nuestras experiencias los criaderos mantienen un pico de producción durante unos 3 meses, pasados los cuales disminuye y el contenedor necesita ser limpiado e iniciarse un nuevo ciclo productivo.

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